Redacción: Cumbre Científica Radio.
Desde el ámbito educativo internacional se han elevado firmes llamados a la paz, al respeto del derecho internacional y a la no intervención, tras los hechos de violencia ocurridos recientemente en Venezuela. Organismos, redes universitarias y sindicatos docentes de alto impacto global han coincidido en un mensaje común: la educación no puede ser neutral ante la guerra y la solución a los conflictos debe ser pacífica, soberana y multilateral.
Entre los pronunciamientos más relevantes destaca el de Internacional de la Educación (Education International), la mayor federación mundial de sindicatos docentes, que condenó de manera categórica la intervención militar y los bombardeos, calificándolos como una violación del derecho internacional y un riesgo para la estabilidad regional. La organización reafirmó que solo el diálogo y la autodeterminación de los pueblos pueden garantizar una paz duradera.
En la misma línea, la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUALC) expresó su rechazo a cualquier forma de agresión armada, alertando sobre sus consecuencias humanas, sociales y educativas. Diversas universidades de América y Europa, entre ellas la Universidad de Panamá, la Universidad de Guadalajara y la Universitat de les Illes Balears, emitieron comunicados institucionales en los que repudian el uso unilateral de la fuerza, defienden la Carta de las Naciones Unidas y exhortan a salidas diplomáticas y negociadas.
Asimismo, gremios docentes de América Latina reafirmaron su solidaridad con el pueblo venezolano, denunciando que la violencia vulnera derechos fundamentales y afecta directamente a la educación, la niñez y la convivencia democrática.
Desde Cumbre Científica Radio nos sumamos a este clamor global por la paz, convencidos de que educar es un acto profundamente humanista y que la ciencia, la academia y la pedagogía deben ser puentes de diálogo, nunca trincheras de confrontación. Apostamos por una región donde los conflictos se resuelvan con palabras, cooperación y respeto entre los pueblos, porque sin paz no hay educación, y sin educación no hay futuro.