Por Lenin Tremont Franco
La sede del Instituto Tecnológico Bolivariano (ITB) se convirtió en un escenario vibrante donde la educación, la investigación y la emoción se encontraron para dar vida al Congreso Internacional Enigma. Una jornada dedicada a las buenas prácticas universitarias en la atención a la neurodiversidad, que dejó en claro que la ciencia no solo informa: también transforma y humaniza.

El público aguardaba con expectación la presentación de pósteres científicos de la Universidad Bolivariana del Ecuador (UBE), convertidos en verdaderos testimonios de innovación y compromiso social. La Mgtr. Jane Carolina Portilla Villalba abrió el espacio con “Avances en el Neurodesarrollo de niños con Trastorno del Espectro Autista a través de la tecnología”. Con voz firme y cálida, afirmó: “Nuestra misión no es únicamente investigar, sino transformar el día a día de quienes aprenden de manera diferente”. Su estudio, que combina terapias tradicionales con neurotecnología, mostró avances tangibles en comunicación, motricidad y conducta adaptativa.

El PhD. Luis Enrique Silva Adriano y el MsC./PhD. Rudy García Cobas presentaron el póster “Inclusión de estudiantes con Trastorno del Espectro Autista en la Educación Virtual. Caso UBE”. Ambos destacaron cómo la educación en línea puede convertirse en un espacio de igualdad de oportunidades. “La virtualidad no es una barrera, sino un puente que diseñamos con empatía y creatividad”, señaló Silva, evidenciando que con metodologías activas y apoyos tecnológicos es posible garantizar inclusión real en entornos digitales.

La PhD. Nelly Hodelín Amable y el PhD. Lenin Tremont Franco, junto al PhD. Ángel Echeverría Guzmán, compartieron el trabajo “Investigaciones e innovaciones para el desarrollo de competencias en niños del espectro autista”. Hodelín transmitió con claridad el espíritu de la investigación: “Cuando innovamos juntos, sembramos autonomía y confianza en los estudiantes con TEA; ellos no solo aprenden, florecen”. Echeverría, a su vez, enfatizó la importancia de validar cada estrategia con base científica para lograr impactos sostenibles.

Mgtr. Lorena del Carmen Bodero Arizaga.
El póster “Educación inicial y Neurodesarrollo”, de la PhD. Ana Isabel Tomalá Andrade, recordó que la atención temprana es la llave maestra para abrir futuros más justos. Mientras que la Mgtr. Lorena del Carmen Bodero Arizaga, con “Entornos virtuales y estimulación del Neurodesarrollo”, presentó un estudio de caso que mostró mejoras en atención, autoestima y motivación de una estudiante con TEA. “Diseñar entornos virtuales es esculpir oportunidades para que cada niño descubra su voz”, afirmó con emoción.

PhD. Elsy Rodríguez Revelo.

PhD. Sonia Guerra Iglesias.

PhD. Giceya de la Caridad Maqueira Caraballo.
La reflexión académica se profundizó en el panel internacional “Buenas prácticas universitarias en la atención a la Neurodiversidad”. Allí, la PhD. Elsy Rodríguez Revelo sostuvo que “la evidencia no es un dato frío, es un faro que ilumina nuevos caminos hacia una educación más justa y humana”. La PhD. Sonia Guerra Iglesias añadió que “la inclusión no es una utopía, es una práctica diaria que se construye con pasión y constancia”. Y la PhD. Giceya de la Caridad Maqueira Caraballo cerró con una frase que quedó resonando: “La neurodiversidad no solo enriquece la academia, nos transforma como sociedad al enseñarnos a ver la diferencia como valor y no como obstáculo”.
Un momento especial fue la transmisión en vivo realizada por Cumbre Científica Radio, que convirtió el evento en un espacio abierto para la comunidad. La emisora no solo difundió las ponencias, sino que también entrevistó a docentes, panelistas y participantes, llevando sus voces a quienes no pudieron estar presentes. Ese puente mediático multiplicó el alcance del congreso, transformando cada testimonio en una semilla de conciencia social y dejó claro que la diversidad no es un reto a superar, sino una oportunidad para reinventar el futuro de la educación.