Por Nelly Hodelín Amable
El día de ayer, los docentes que integran la Mesa de Gobernanza de Durán vivieron una jornada profundamente humana y transformadora. En esta ocasión, la Dra. Nelly Hodelín Amable, coautora junto al Dr. Lenín Tremont Franco de la Pedagogía del Conflicto Emocional (PCE), condujo el taller “Origen y manifestación de las emociones en el aula”, donde los participantes compartieron experiencias, inquietudes y aprendizajes sobre cómo acompañar a los niños que llegan a la escuela cargados de emociones no resueltas.
La conversación se abrió con una pregunta sencilla pero poderosa: ¿Qué conflictos emocionales traen los niños desde sus hogares hacia la escuela?
Las respuestas revelaron una realidad que muchas veces se pasa por alto: la falta de alimentación, el mal sueño, la inseguridad y la relación con los padres aparecen como los principales factores que alteran el bienestar y el aprendizaje. Desde allí, la Dra. Hodelín invitó a los maestros a mirar más allá del comportamiento visible, reconociendo que cada gesto, silencio o estallido emocional es una forma de pedir ayuda.
Uno de los temas que más impactó fue el del sueño infantil. Los docentes coincidieron en que, por costumbre, suelen restarle importancia a este aspecto, sin imaginar cuánto afecta la atención, la memoria y la conducta de los estudiantes. A partir de evidencia reciente de la OMS y la American Academy of Pediatrics (2024), se reflexionó sobre cómo el descanso deficiente puede aumentar la irritabilidad, la impulsividad y la desmotivación en el aula.
La Pedagogía del Conflicto Emocional ofreció aquí una mirada distinta: no se trata de evitar el conflicto, sino de reconocerlo, regularlo, repararlo y transformarlo en aprendizaje. Bajo esta filosofía, cada docente se asumió como mediador emocional, capaz de crear espacios donde las emociones se nombren y se canalicen en lugar de reprimirse.
La sesión concluyó con un compromiso concreto: cada participante elaborará un diagnóstico de los conflictos emocionales que sus estudiantes traen de casa, y propondrá acciones pedagógicas sencillas para abordarlos desde la PCE. En la próxima reunión de la Mesa, compartirán los avances de este ejercicio como parte del proceso de sistematización de experiencias docentes impulsado por la Universidad Bolivariana del Ecuador.
Más que un taller, fue un encuentro de conciencia y sensibilidad. Los doce docentes salieron con la convicción de que enseñar también es sanar, y que cada emoción comprendida es un paso hacia un aula más humana, empática y transformadora.